15 Sorprendentes Beneficios de la Sauna para la Salud y Buena Forma

Hace muchos años, un finlandés descubrió que verter agua en rocas calentadas en una pequeña habitación cerrada desarrollaba una especie de calor seco, y eso empezó a utilizarse como tratamiento terapéutico. Desde entonces, el uso de la sauna creció, con varias versiones utilizadas en spas, resorts o incluso en casa.

Con varios beneficios de la sauna para la salud, se convirtió en una forma natural de ayudar a tratar una variedad de condiciones médicas en mayor o menor grado. Algunos de los beneficios de la sauna más generales son su capacidad de limpiar la piel en profundidad, aumentar la circulación corporal y aliviar el dolor muscular.

El cuerpo contiene dos tipos principales de glándulas sudoríparas:

  1. Glándulas apocrinas, localizadas principalmente en las axilas, área del pubis y cuero cabelludo, que secretan sudor que contiene grasas y otros compuestos orgánicos. Las bacterias en la piel que interactúan con estos compuestos es lo que hace que el cuerpo produzca olor. Estas glándulas, que se vuelven funcionales en la pubertad, también emiten hormonas y feromonas que ayudan a atraer el sexo opuesto;
  2. Las glándulas ecrinas, que suman más de 2 millones y están esparcidas por todo el cuerpo, son las principales responsables de la transpiración. Activadas por el calor, así como el estrés y las emociones fuertes, estas glándulas secretan un sudor inodoro y acuoso que enfría el cuerpo, ya que se evapora de la piel.

Beneficios de la sauna

Las saunas ayudan a limpiar la piel, aumentar la circulación, abrir las vías respiratorias y nasales, aliviar dolores musculares y reumáticos, fortalecer el sistema inmunológico, mejorar el movimiento de las articulaciones y actuar como un proceso de relajación en condiciones de tensión y estrés. La sudoración abre los poros, elimina toxinas e impurezas del cuerpo, aumenta la circulación y es ideal para estimular los vasos que ayudan en el proceso de cura de las infecciones.

Otro de los beneficios de la sauna también es poder acelerar el tiempo de recuperación de lesiones como artritis y dolor muscular. Otra ventaja incluye su capacidad de estimular las glándulas endocrinas, que son importantes para la regulación del humor, la función de los tejidos, el metabolismo, la función sexual y el proceso reproductivo.

Se sabe que una sesión de sauna aumenta la cantidad de oxígeno y nutrientes de los órganos – especialmente la piel. Las saunas hacen que el cuerpo se caliente de la misma forma que ocurre cuando el cuerpo está en un estado febril, ayudándolo a curarse por sí solo. Ayuda a relajar los músculos faciales, mejorando el aspecto general de la piel, eliminando las impurezas y la grasa de la cara.

El sudor en una sauna de vapor contiene aproximadamente 97% de agua, mientras que el sudor en una sauna de infrarrojo puede ser incluso mejor, ya que contiene sólo 80% de agua y 20% de toxinas, por lo tanto, puede eliminar más residuos.

Eliminando toxinas

Muchas de las decenas de miles de productos químicos sintéticos presentes en el ambiente interfieren en los alimentos, el agua y el aire que ingerimos. No importa cuán saludable sea la dieta o el estilo de vida de una persona, el cuerpo todavía contiene rastros de cientos, si no miles, de productos químicos como pesticidas, disolventes y dioxinas.

Una forma de deshacerte de las toxinas almacenadas es a través del sudor. La sudoración moviliza las toxinas almacenadas en los tejidos del cuerpo y ayuda a eliminarlas. Es por eso que uno de los beneficios más importantes de la sauna es mejorar el proceso natural de sudoración.

Varios investigadores corroboran los beneficios de la sauna en la eliminación de cargas tóxicas del cuerpo. El más estudiado es el Programa de Desintoxicación Sauna Hubbard. Este programa incluye ejercicios diarios seguidos de sesiones de sauna de dos horas y media a cinco horas al día, con intervalos para refrescarse y rehidratarse. Los participantes en este programa también ingieren niacina para estimular la circulación y movilización de grasas, así como multivitaminas y aceites poliinsaturados.

Salud del corazón

Los beneficios de la sauna se extienden más allá de la desintoxicación. Se sabe que la sauna también es fundamental para el corazón. Sesiones de sauna tienen efectos similares al ejercicio ligero. El corazón recibe un entrenamiento suave a medida que el calor de la sauna dilata los capilares y mejora el flujo sanguíneo.

En un estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology, 15 minutos en una sauna al día durante 14 días, mejoró la función de las células endoteliales que revisten las arterias en 40% de los participantes.

Investigadores japoneses descubrieron que la sauna es particularmente útil para la insuficiencia cardíaca congestiva. Después de realizar sesiones diarias de sauna durante cuatro semanas, 13 de 15 pacientes con insuficiencia cardíaca grave presentaron reducciones significativas en la presión arterial y mejoras en la fracción de eyección (una medida de la capacidad de bombeo del corazón), tolerancia al ejercicio y consumo de oxígeno.

Lista de beneficios de la sauna

  1. Fortalece la circulación sanguínea;
  2. Alivia dolores reumáticos y de la columna;
  3. Limpia los poros e hidrata la piel;
  4. Combate el estrés;
  5. Combate la hipertensión;
  6. Mejora el sueño;
  7. Promueve la relajación de los músculos faciales y corporales;
  8. Previene la flacidez de la piel;
  9. Abre las vías respiratorias;
  10. Promueve sensación de serenidad;
  11. Elimina toxinas del organismo;
  12. Combate enfermedades respiratorias como asma, bronquitis, gripe y sinusitis;
  13. Mejora la salud del corazón;
  14. Reduce la fatiga crónica;
  15. Trata los problemas de la piel.

Precauciones y consejos

¡Mantente hidratado! Durante cualquier sesión de sauna, debes beber mucha agua, ya que la sudoración a menudo puede provocar una gran pérdida de agua. Sin reposición, esto puede causar fatiga o interrupción de los ritmos cardíacos normales. Sesiones más largas que 15 minutos no deben realizarse más de tres veces al día.

Las saunas no se recomiendan para mujeres embarazadas o niños muy pequeños, así como para personas con presión baja, diabetes o problemas cardíacos. Si estás tomando medicamentos, debes consultar primero a tu médico y, además, nunca debes permanecer dentro de una sauna si te sientes débil o con náuseas.

En una sesión de sauna típica, una persona puede perder grandes cantidades de sudor, que es una cantidad razonable de líquido. Las personas con enfermedades cardíacas, renales, presión baja o histórico de desmayos deben evitar estas pérdidas de fluidos corporales.

Cuando una persona pierde mucho sudor, pierde muchos electrolitos del cuerpo, como sodio, potasio, magnesio y calcio. Estos electrolitos necesitan sustituirse para mantener el sistema eléctrico del corazón saludable y funcionando normalmente.

El alcohol es un diurético y puede hacer que pierdas líquidos, incluso cuando estás deshidratado. La ingesta de alcohol y, enseguida, la exposición a una sauna seca y caliente puede ser una combinación peligrosa que lleva a la escasez de fluidos, a la reducción de la presión arterial y los electrolitos del organismo.

La buena noticia es que investigaciones realizadas por finlandeses han demostrado que el uso de la sauna en una terapia casi diaria que incluya la relajación, así como la estimulación favorable para el corazón y los vasos sanguíneos puede llevar a beneficios potentes a largo plazo. Por lo tanto, los beneficios de la sauna en su conjunto pueden aumentar la expectativa de vida y reducir significativamente el riesgo de enfermedad coronaria.

Tipos de sauna

– Sauna seca

La sauna seca implica la secuencia de verter agua sobre rocas calentadas para crear un calor elevado. Generalmente, esto crea una humedad de aproximadamente 20%, lo que permite que el calor se transfiera al cuerpo a un ritmo más lento, en lugar de calentar muy rápidamente. Esto permite que seas capaz de sentarte en la habitación cerrada por más tiempo.

En el interior, el calor puede alcanzar hasta 70°C (o más), y la temperatura corporal se fuerza a producir más sudor para enfriar tu cuerpo, reduciendo la temperatura corporal y creando estabilidad. Esto ayuda a eliminar varios metales tóxicos como el sodio, el plomo y el cadmio. En una sesión, puedes quemar hasta 300 calorías – el equivalente a una carrera larga o una hora de musculación.

– Sauna de vapor

A diferencia de la sauna seca, la sauna de vapor (a menudo conocida como sauna húmeda) tiene una humedad de 100% y alcanza temperaturas de aproximadamente 35 a 50°C. Debido a esto, una sauna de vapor puede aliviar la congestión, inflamación, tos, alergias y enfermedades respiratorias – haciéndola una gran aliada de los asmáticos. La sauna de vapor ayuda a relajar los músculos y humedecer la garganta, abriendo las vías respiratorias. Este tipo de sauna también se combina con el uso de aceites esenciales de aromaterapia, y es posible combinar las dos terapias en una sola sesión y obtener aún más beneficios de la sauna y aromaterapia para la piel y la salud.

La combinación de aceites esenciales como clavo, canela o lavanda fue clínicamente comprobada por mejorar problemas de bronquitis en la misma proporción que los antibióticos. Además de ayudar a relajarse, los aceites esenciales también son potentes agentes antibacterianos y antisépticos.

Así como la sauna seca, en la sauna húmeda la circulación de vapor aumenta, acelera el proceso de recuperación muscular y ayuda a quemar calorías. Las saunas de vapor actúan como un sistema de refuerzo inmunológico, aumentando el flujo sanguíneo y la cantidad de glóbulos blancos en el cuerpo, que es ideal para quien sufre de fatiga crónica.

– Sauna de infrarrojo

La luz infrarroja es parte de los rayos solares y es necesaria para todos los seres vivos. Esta luz no es perjudicial y, por lo tanto, se utiliza para tratar a los recién nacidos en los hospitales. Se trata de una luz que el cuerpo absorbe rápidamente, creando una energía térmica que transmite una sensación de calor.

Saunas de infrarrojo funcionan de manera diferente de las saunas seca y de vapor: en lugar de calentar la piel para liberar el agua, trabajan para calentar el cuerpo utilizando temperaturas más bajas. Este proceso de tratamiento actúa sobre el núcleo del cuerpo, produciendo bastante sudor.

El cuerpo humano puede acumular toxinas como mercurio, colesterol, aluminio, nicotina y alcohol, y gases como formaldehido y azufre. La acumulación de estas toxinas y gases puede interrumpir procesos de cura natural del cuerpo, por esta razón, las saunas son potentes para estimular el sistema inmunológico.

Las saunas son excelentes maneras de ayudar a eliminar toxinas a través de la transpiración. Cuando se eliminan las toxinas y los gases, el cuerpo humano empieza a tener un mejor flujo de sangre, lo que ayuda a proporcionar una piel más saludable. Una mejor circulación sanguínea significa que se eliminan más toxinas de la superficie de la piel, limpiando profundamente los poros.

¿Ya imaginabas todos estos beneficios de la sauna para la salud y buena forma? ¿Tienes la costumbre de hacer sauna con frecuencia? ¡Comenta a continuación!

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