7 Beneficios de la Kombucha – Qué es, Para qué Sirve, Cómo Hacer y Consejos

🕑 20/05/2020

Kombucha es un nombre un tanto extraño y divertido, ¿no es así? ¿Y sabes qué es eso? Se trata de una bebida que viene de la China Antigua, hace unos 2 mil años.

Por allá, en aquella época, la kombucha era conocida como una especie de remedio antiinflamatorio para lidiar con problemas como la artritis.

La bebida se produce a partir de una mezcla de té (generalmente té negro o té verde), azúcar y una especie de cultivo de levadura y bacterias. Vamos a conocer ahora los principales beneficios de la kombucha para la salud, además de entender un poco mejor lo que es la bebida y descubrir para qué sirve.

1. Desintoxicación

La bebida presenta una alta capacidad de desintoxicación y puede combatir la toxicidad en las células del hígado.

En un estudio en que estas células se protegieron de la lesión oxidativa, mantuvieron su fisiología normal, aunque hubieran sido expuestas a una toxina. Los investigadores afirmaron que esto ocurrió probablemente debido a la actividad antioxidante de la kombucha.

2. Energía

Otro de los beneficios de la kombucha se refiere al suministro de energía al organismo. Esto sucede por la formación de hierro que es liberado por el té negro, utilizado en la preparación de la bebida, durante el proceso de fermentación que origina la kombucha.

El hierro ayuda en el refuerzo de la hemoglobina de la sangre, mejorando el suministro de oxígeno y estimulando el proceso de producción de energía a nivel celular.

Hay también la cafeína, a pesar de estar presente en cantidades pequeñas, y las vitaminas del complejo B, que también pueden energizar el cuerpo.

3. Salud del sistema inmunológico

La contribución con la salud del sistema inmunológico también es uno de los beneficios de la kombucha.

La bebida se considera ventajosa para el sistema de defensa del organismo debido a sus efectos antioxidantes, que combaten la acción de los radicales libres, asociados a enfermedades graves como el cáncer y el envejecimiento prematuro.

La kombucha contiene un antioxidante denominado DSL, que fue descubierto durante el proceso de fermentación de la bebida y no se encuentra en el té negro solo, fuera de la receta de la kombucha. Los científicos sospechan que él y la vitamina C son los responsables de los efectos contra daños celulares, enfermedades inflamatorias y depresión del sistema inmunológico que están entre los beneficios de la kombucha.

4. Sistema digestivo

Durante el proceso de fermentación de la kombucha, los azucares se rompen por la levadura y la bacteria y se transforman en alcohol y ácido. Todo este proceso hace que la bebida sea rica en probióticos.

Los probióticos son microorganismos vivos, que también se conocen como las bacterias buenas. Compiten con las bacterias malas que causan enfermedades y son particularmente ventajosas para reforzar la salud intestinal y aliviar los problemas digestivos como la diarrea.

Una investigación, divulgada en el año 2010 y realizada por un investigador de la Universidad de Gothenburg, en Suecia, junto a otros científicos, mostró que la kombucha preparada con té negro puede ayudar al tratamiento de úlceras estomacales debido a los antioxidantes presentes en la bebida.

5. Propriedades antivirales y antibacterianas

Un estudio divulgado en el Journal of Food Biochemistry (Revista de Bioquímica Alimentaria) indicó que la kombucha hecha tanto con el té verde como el té negro presentaban propiedades antivirales y antibacterianas.

Estos efectos funcionaron contra una serie de patógenos (causantes de enfermedades) como cepas de Candida y Staphylococcus, que desarrollan problemas como candidiasis y diferentes tipos de infección, respectivamente.

Otra investigación, esta vez hecha por científicos de China y divulgada en el año 2015, mostró que la kombucha china de hierbas tenia la capacidad de proteger contra un virus causante de enfermedad en la boca y los pies.

6. Salud de las articulaciones

Hay beneficios de la kombucha para las articulaciones debido al hecho de ser dotada de glucosaminas, sustancias que aumentan la producción del ácido sinovial hialurónico.

Pero, ¿qué tiene que ver con las articulaciones? Es que esto previene el dolor artrítico y apoya la preservación del colágeno. Es importante recordar que el colágeno es una proteína utilizada para formar la piel, el cartílago, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos, según el Centro Médico de la Universidad de Maryland.

Los cartílagos atenúan la fricción entre los huesos, evitando la inflamación de las articulaciones, que se desgastan particularmente en regiones como las caderas, las manos, los hombros y las rodillas.

7. Pérdida de peso

Los datos de un estudio del año 2005 mostraron que la kombucha puede mejorar el metabolismo, consecuentemente mejorando el proceso de quema de calorías y grasas, y limitar la acumulación de grasa.

Sin embargo – todavía son necesarias otras investigaciones para que esos beneficios de la kombucha presentados puedan ser confirmados.

Cómo hacer – Receta de kombucha 

Ingredientes: 

  • 1 buen cultivo de kombucha;
  • ¼ de litro de té fermentado;
  • 250 g de azúcar blanco refinado;
  • 3 litros de agua mineral pura y sin cloro;
  • 4 a 6 bolsitas de té negro;
  • 1 olla grande de vidrio bien higienizada;
  • 1 recipiente de vidrio bien limpio para albergar la fermentación;
  • 1 paño de cocina bien higienizado para tapar el recipiente de vidrio;
  • 1 elástico bueno o un hilo fuerte bien limpio para atar el paño.

Método de preparación:

  1. Quitar todos los anillos, pulseras o reloj que estés usando, lavar bien las manos e higienizar bien y con mucho cuidado todas las superficies que hayan entrado en contacto con los objetos utilizados en la preparación de la bebida, asegurándote de que estén bien esterilizadas;
  2. Hervir los 3 litros de agua en la olla durante 5 a 10 minutos. Añadir 250g de azúcar y hervir a lo largo de dos o tres minutos;
  3. Apagar el fuego y añadir las bolsitas de té en la olla. Dejar el té descansar en el agua durante 15 a 20 minutos;
  4. Después, sacar las bolsitas y dejar enfriar el líquido. Cuando esté a temperatura ambiente, pasar al bote de vidrio donde ocurrirá la fermentación;
  5. Añadir el té fermentado. Colocar cuidadosamente el cultivo de kombucha sobre la superficie del líquido en el recipiente, dejando la parte más fina y clara hacia arriba y la parte más rugosa y oscura hacia abajo;
  6. Poner el paño encima del recipiente de vidrio y atarlo firmemente con el elástico;
  7. Llevar el recipiente a un lugar esterilizado, tranquilo, que no reciba humo de cigarrillo, esporas de plantas o rayos directos del sol. Antes de elegir el lugar, es importante saber que el producto genera un olor ácido o similar al del vinagre. Por lo tanto, selecciona un espacio donde el olor no molestará tanto, ya que el bote no debe ser movido, bajo el riesgo de retrasar el proceso;
  8. Dejar la kombucha descansar entre 5 a 14 días. El tiempo varía de acuerdo con la temperatura ambiente y la época del año. En caso de calor, a partir del tercer día ya se permite experimentar la kombucha con una cuchara de madera o plástico bien higienizada (¡aluminio ni pensar!), ya que en el calor, la fermentación ocurre más rápido.
  9. Al probar, tener cuidado para mover el líquido o la colonia lo menos posible. El sabor puede quedar parecido al del guaraná o champán. No hay una regla fija en cuanto al sabor ideal que indica cuando está listo, la preferencia personal es que determina si el producto está listo o se debes esperar unos días más.
  10. Así que esté listo, saca el paño. En este instante, percibirás que otro cultivo fue formado. Si el primero está en la parte superior, el segundo probablemente estará pegado y será necesario separar los dos. Si es necesario separar, preferir mantener la integridad de lo que fue originado durante la fermentación, ya que podrá ser utilizado para la producción de otra kombucha;
  11. Transferir la kombucha para botellas de vidrio menores, sin llenarlas totalmente y cerrarlas con tapas de plástico sin rosca para evitar que el gas carbónico liberado explote la botella. Se recomienda también reservar 10% de la cantidad del líquido fermentado para la próxima producción de kombucha. El uso del líquido reservado no es obligatorio y si tus bebidas están quedando avinagradas o muy ácidas, la orientación es que ese líquido no sea utilizado.

Precauciones con la kombucha

A pesar de todos estos beneficios de la kombucha, la bebida no es completamente ventajosa para la salud. Esto es porque existen informes que indican que el producto puede traer efectos secundarios como perturbación estomacal, reacciones alérgicas, problemas en los riñones, enfermedades de la piel, acidosis metabólica, además de causar toxicidad hepática.

La bebida no se recomienda para las personas que se encuentren enfermas, que tengan un sistema inmunológico debilitado, sufran con diarrea, tengan síndrome del intestino irritable, niños, ancianos y mujeres embarazadas o en proceso de lactancia de sus bebés.

Food and Drug Administration (Administración de Alimentos y Fármacos, FDA, sigla en inglés), agencia de salud de Estados Unidos, ya presentó preocupaciones en relación a la contaminación de la kombucha con hongos como Aspergillus (que puede causar una enfermedad infecciosa en el pulmón) y Candida sp (que puede causar la candidiasis).

Los que tienen hemofilia (trastorno asociado a la coagulación en la sangre) debe evitar su ingesta y la bebida también no está indicada para quien tiene alergia al té negro o al azúcar. Además, puede afectar los niveles de azúcar en la sangre de las personas diagnosticadas con diabetes.

La preparación de la kombucha en casa se debe hacer con bastante cuidado, en un ambiente y con objetos esterilizados, ya que existe el riesgo de contaminación por la levadura y las bacterias patógenas (causantes de enfermedades). Se debe preparar en recipientes de vidrio, ya que el uso de otros tipos de materiales puede traer sustancias tóxicas como plomo a la receta final.

Cuando la bebida está contaminada o se ha fermentado más de lo necesario, puede generar problemas graves de salud, incluyendo la muerte.

Para los productores de la kombucha, la versión comercial es considerada segura cuando es preparada de forma natural, sin que haya la pasteurización, que puede matar las bacterias buenas allí encontradas, aunque también elimine las que son perjudiciales. Sin embargo, la no pasteurización del producto aumenta los riesgos de contaminación.

También es importante saber que la bebida tiene cierto contenido de alcohol, que surge como un subproducto del proceso de fermentación. Sin embargo, este índice no suele pasar de 1%, aunque pueda llegar hasta 5%, y no trae grandes problemas, a menos que la persona exagere en el consumo.

Sin embargo, quien tiene sensibilidad al alcohol o no puede ingerir ningún contenido de alcohol, por menor que sea, debe ser consciente de que está presente en la bebida. Otra precaución importante es para que la colonia o cultivo a ser utilizado en la producción no tenga moho.

Para asegurarte de que la bebida será beneficiosa para ti y no te hará daño, sobre todo si ya sufres con una enfermedad o condición específica de salud, es fundamental hablar con el medico antes de empezar a utilizarla.

¿Cuánto de kombucha puedo tomar a diario?

La recomendación es empezar el consumo de kombucha poco a poco, ingiriendo pequeñas cantidades. Se aconseja consumir 118ml a diario. La cantidad máxima de ingesta indicada, que no se debe exceder, es de 470ml al día.

¿Ya imaginabas que había tantos beneficios de la kombucha para la salud? ¿Ya habías oído hablar o probado esa bebida? ¡Comenta a continuación!

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