Falta de Vitamina D – Síntomas, Causa, Fuentes y Consejos

🕑 24/01/2020

La vitamina D es fundamental para mantener la homeostasis del organismo al actuar de diversas maneras para controlar los niveles de calcio en la sangre y los huesos. Investigaciones recientes indican que la cantidad diaria recomendada puede ser mucho mayor que la cantidad que, hasta ahora, es ampliamente utilizada.

¿Qué puede causar la falta de vitamina D? ¿Cuáles son las causas y síntomas de esta deficiencia y cuáles fuentes se pueden utilizar para obtener niveles adecuados de la vitamina? Vamos a obtener estas respuestas, además de algunos consejos acerca del tema a continuación.

¿Qué es la vitamina D?

Para comprender las consecuencias de la deficiencia de vitamina D, primero debemos entender qué es y cuál es su papel en el organismo humano.

La vitamina D forma parte del grupo de las vitaminas liposolubles y se deriva del colesterol. Hay dos formas en la naturaleza, el colecalciferol o vitamina D2, que tiene origen animal, y el ergocalciferol o vitamina D3, que viene de fuentes vegetales. En el organismo humano, ambas se metabolizan en el hígado y los riñones hasta el calcitriol, que es su forma activa.

¿Qué hace la vitamina D?

La vitamina D ejerce su función al unirse a receptores específicos en los núcleos de las células dianas. Esta interacción genera una modificación en las proteínas producidas por estas células, cuyo resultado será la acción de esa célula en algún aspecto relacionado con el calcio.

En el intestino, la vitamina D estimula la síntesis de proteínas que actúan en la absorción directa e indirecta de los iones de calcio de los alimentos en el torrente sanguíneo. También estimula la absorción de fosfato y magnesio.

En los riñones, promueve la reabsorción de calcio y fosfato filtrados, que se excretarían por la orina, de regreso al torrente sanguíneo.

En los huesos, la vitamina D promueve la síntesis de proteínas involucradas en la formación ósea, aumentando el número y la actividad de los osteoblastos (células que producen tejido óseo), siendo fundamental para el crecimiento y mantenimiento de la densidad ósea.

Los niveles de vitamina D también influyen en la secreción de hormona paratiroidea por la tiroides. Concentraciones bajas de vitamina D estimulan la secreción de la hormona paratiroidea que estimula la degradación del tejido óseo para liberar calcio en la sangre.

Además de sus efectos sobre la homeostasis del calcio, la vitamina D también puede tener efectos sobre otras funciones como la apoptosis celular (muerte celular programada), diferenciación celular, sistemas cardiovascular, musculoesquelético e inmunológico y también en el metabolismo de la insulina. Por lo tanto, la vitamina D puede ser importante en el tratamiento de diversas condiciones, como intolerancia a la glucosa, diabetes tipo 1 y 2, hipertensión y esclerosis múltiple.

¿Cuáles son los síntomas de la deficiencia de vitamina D?

La falta de vitamina D puede causar una serie de síntomas y problemas de salud, dada su importancia para la homeostasis del organismo.

Los síntomas incluyen debilidad muscular y dolor óseo y pueden ser bastante sutiles. Sin embargo, las consecuencias a largo plazo pueden ser bastante graves, incluso en la ausencia de síntomas. La falta de vitamina D puede llevar a la falta de calcio, que a su vez perjudica la formación de los huesos causando raquitismo en niños y osteomalacia en adultos. El raquitismo se caracteriza por una baja mineralización ósea, en que los niños tienen su crecimiento y desarrollo afectados. La osteomalacia lleva a huesos débiles, sensibles a la presión y con más probabilidades de fracturarse.

Bajos niveles de vitamina D también se asocian con una mayor incidencia de algunos tipos de cáncer (como el cáncer colorrectal y de mama), asma grave en niños, depresión y deterioro cognitivo en las edades más avanzadas, infecciones, enfermedades autoinmunes, mayor riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares, hipertensión, enfermedad periodontal, dolor crónico y osteoporosis en mujeres en la post-menopausia.

¿Cuáles son las fuentes de vitamina D?

Siempre necesitamos mantener nuestros niveles de vitamina D para mantenernos saludables. Ve a continuación como tenemos acceso a ella y cómo reponer en caso de deficiencia.

Hay tres formas de obtener vitamina D. Una es a partir de los alimentos. No existe una gran variedad de fuentes alimentarias de vitamina D, las más ricas son los aceites de hígado de pescado, especialmente el bacalao; la carne de pescados grasos como el salmón, el atún, la sardina y la tilapia; derivados de la leche, tales como mantequilla y quesos grasos; champiñones, ostras y huevos (más específicamente la yema).

La segunda forma de obtener vitamina D es a través de la exposición al sol. Los rayos ultravioletas causan las reacciones bioquímicas que llevan a la producción de la vitamina a partir de derivados del colesterol.

Por último, la tercera forma de obtener vitamina D es a través de suplementos vitamínicos y medicamentos que contengan la sustancia. Cuando no es posible obtener cantidades adecuadas a partir de las dos formas anteriores, es necesario el uso de suplementos de vitamina D.

¿Cuál es la dosis recomendada de vitamina D?

Los valores que una persona debe ingerir de vitamina D a diario todavía es motivo de polémica. En Estados Unidos, los primeros valores definidos fueron 200 UI (UI significa unidades internacionales, y en ese caso, equivalen a 5 microgramos de la vitamina). Este es el valor vigente en Brasil hasta hoy, que se encuentra en las etiquetas de alimentos y medicamentos. Sin embargo, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, basada en investigaciones, revisó este valor para entre 400 y 800UI. Estudios aún más recientes indican que serían necesarias dosis de 7.000 UI para asegurar el funcionamiento pleno de las funciones dependientes de vitamina D en el organismo.

Se cree que la dosis segura es de hasta 10.000 UI al día, pero no existe un consenso definitivo entre la comunidad científica. El nivel de exposición al sol también tiene una gran influencia sobre la necesidad o no de cantidades mayores de vitamina D provenientes de la alimentación.

La determinación del tiempo de exposición al sol también es muy complicada, ya que la cantidad de vitamina producida depende de muchos factores, como el horario, latitud en que la persona vive, estación del año, color de la piel, hábitos alimentarios, factores genéticos y la ropa.

Causas de la falta de vitamina D

Estudios en varios países demuestran una alta deficiencia de vitamina D en las poblaciones. En Brasil, por ejemplo, a pesar de ser un país tropical, con una alta incidencia de luz solar, las estadísticas indican que aproximadamente 60% de los adolescentes, hasta 58% de los adultos y hasta 83% de los ancianos tienen deficiencia de vitamina D.

Algunos puntos se enumeran como posibles causas de la deficiencia de vitamina D, como:

  • Exposición insuficiente al sol: poblaciones de países con baja incidencia de rayos ultravioletas del sol, personas que salen poco de casa como, por ejemplo, los ancianos, personas que trabajan en condiciones que minimizan la exposición al sol, o usan ropa que cubre gran parte de sus cuerpos por razones religiosas, por ejemplo, son candidatos a desarrollar deficiencia de vitamina D porque no consiguen una tasa razonable de vitamina D a través de la producción en la piel.
  • Consumo insuficiente en la alimentación: personas que siguen dietas muy restrictivas o que no tienen acceso a alimentos ricos en la vitamina, que son en su mayoría de origen animal, pueden tener deficiencia de vitamina D.
  • Piel oscura: la presencia de una mayor concentración de melanina en las pieles oscuras reduce la efectividad en la producción de vitamina D.
  • Deficiencia en la conversión renal: como los riñones son responsables de convertir la vitamina D a su forma activa, una falla en este sistema puede llevar a niveles más bajos de calcitriol disponibles. Esta condición es más común en personas mayores.
  • Problemas de absorción: algunas enfermedades que afectan la absorción intestinal de nutrientes pueden causar la mala absorción de vitamina D adquirida a través de los alimentos. Estas incluyen la enfermedad celíaca,  enfermedad de Crohn y fibrosis quística.
  • Obesidad: porque es lipofílica, la vitamina D se puede eliminar del torrente sanguíneo y almacenarse por las células de grasa. Los bajos niveles de vitamina D circulantes se encuentran frecuentemente en personas con obesidad (IMC> 30).

Consejos

Aunque no sea posible cuantificar la vitamina D producida por la piel cuando se expone al sol, se recomienda que las personas permanezcan al sol de 15 a 20 minutos con protector solar sólo en la cara, ya que bloquea la síntesis de vitamina D y evita el paso de los rayos ultravioletas. Después de este tiempo, es absolutamente recomendable que el protector solar se aplique por todo el cuerpo.

El horario más apropiado para la producción de vitamina D es precisamente el más peligroso para la piel, cuando la radiación solar es más intensa, de las 10 de la mañana a las 3 de la tarde. Los rayos UV son muy agresivos y pueden llevar al desarrollo de cáncer de piel, por eso es necesario sentido común. Sólo unos minutos al sol son suficientes para que la piel sintetice una buena cantidad de vitamina D. No te expongas durante largos períodos sin protección.

Si tu dermatólogo prescribir protección solar absoluta en todos los horarios y en todas las regiones del cuerpo, es posible que debas considerar los suplementos de vitamina D para garantizar un suministro adecuado.

Para garantizar siempre que tus tasas de vitamina D están adecuadas, haz exámenes regulares y habla con tu médico acerca de las alternativas de cómo reponer la vitamina si es necesario.

¿Ya fuiste diagnosticado alguna vez con falta de vitamina D en el organismo? ¿Hay alguna condición en tu cotidiano que no te permite una exposición solar adecuada a diario? ¡Comenta a continuación!

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