GOT y GPT Altos – ¿Qué significa?

En general, no damos mucha importancia a nuestro hígado – excepto tal vez cuando estamos pensando si da o no para tomar otra dosis de bebida alcohólica. Pero, aunque no sea tan recordado, el órgano es fundamental para el mantenimiento de una serie de procesos metabólicos que ayudan a mantener la buena salud.

Entonces, el hígado no sirve sólo para dejarnos de resaca: cuando sobrecargada, la mayor glándula del cuerpo inflama y puede traer una serie de complicaciones. Una de las maneras de analizar el estado del hígado es a través de exámenes como de GOT y de GPT, dos exámenes de laboratorio que miden las enzimas hepáticas.

Conoce más acerca de estos exámenes y descubre también lo que  puedes hacer para mantener la salud de tu hígado y cómo tratar los niveles de GOT y GPT altos.

Importancia del Hígado

El hígado es un órgano vital del cuerpo humano, y sin él simplemente no podríamos sobrevivir. Es responsable de la ejecución de tareas críticas que mantienen el cuerpo libre de toxinas y otras sustancias nocivas.

Cada minuto, la glándula situada en el lado derecho de la región abdominal filtra nada menos que 1,5 litros de sangre. Este proceso elimina toxinas como medicamentos, alcohol, componentes del cigarrillo, agrotóxicos, etc.

Además de actuar como un gran filtro, el hígado también sirve para eliminar el exceso de amoníaco de la circulación, almacenar glucosa (en forma de glucógeno), producir bilis y metabolizar proteínas y grasas.

¿Qué son GOT y GPT?

Nuestro cuerpo tiene una serie de sustancias orgánicas de naturaleza proteica que sirven para catalizar reacciones químicas. Llamadas de enzimas, estas sustancias pueden actuar dentro o fuera de las células, y a través del análisis de sus funciones podemos saber cómo está la salud del organismo.

El análisis de dos de estas enzimas específicas sirve para detectar el estado de funcionamiento del hígado. Conocidas como transaminasas o aminotransferasas, están presentes dentro de varias células del cuerpo, siendo responsables de la metabolización de algunas proteínas.

Las dos transaminasas más importantes son la GOT (transaminasa glutámica oxalacética, actualmente conocida como AST) y la GPT (transaminasa glutámica pirúvica, también llamada ALT).

Aunque estén esparcidas por diversos órganos y tejidos (como en el corazón y los músculos), es en los hepatocitos (células del hígado) que encontramos la mayor concentración de GOT y GPT. Esto porque, como ya vimos, el órgano funciona como una especie de «estación de tratamiento» que metaboliza todas las sustancias contenidas en la sangre humana.

¿Por qué medir GOT y GPT?

En personas saludables, los niveles de GOT y GPT son naturalmente bajos. Sin embargo, cuando el hígado está inflamado o dañado, «hay fugas» de las dos enzimas de las células hepáticas adentro del torrente sanguíneo.

Por lo tanto, tenemos que los valores de GOT y GPT se elevan como resultado de la lesión de las células.

Más específicamente, la GOT también está presente en las células del corazón y de los músculos, mientras que la GPT se encuentra casi exclusivamente en el interior de los hepatocitos. Por este motivo, los valores de GPT alto son más específicos para las enfermedades del hígado que la medida de GOT alto.

Pero, en general, el análisis de las dos enzimas sirve como un primer paso para detectar posibles cambios en el hígado.

¿Qué significa GOT y GPT altos?

Los valores de las dos transaminasas no son exactos, ya que cada laboratorio utiliza sus propios métodos de medición de las enzimas.

Más comúnmente, sin embargo, se suele decir que los valores de GOT y GPT hasta 40-50 U/L son absolutamente normales. Índices de las dos enzimas hasta tres veces mayores que los límites mencionados anteriormente son inespecíficos, es decir, pueden indicar lesiones de otros órganos y no necesariamente del hígado.

Hipotiroidismo, lesiones musculares y daños a las vías biliares (conjunto de pequeños conductos que transportan la bilis del hígado hasta la vesícula biliar y de esta hasta el intestino) también pueden acarrear en GPT y GOT altos.

Valores de GOT y GPT superiores a 150 U/L son fuertemente indicativos de enfermedad hepática. Este valor por sí solo no indica, sin embargo, cuál es la causa real de la lesión en el hígado, siendo necesarios otros análisis para llegar al diagnóstico preciso de la enfermedad.

Indicaciones para los análisis

El médico podrá solicitar un análisis de los niveles de GOT y GPT cuando el paciente esté presentando síntomas como:

  • Pérdida de apetito;
  • Dolor o hinchazón abdominal;
  • Náuseas y vómitos;
  • Ictericia (presencia de coloración amarilla en la piel y en las mucosas);
  • Cambio en el color de la orina;
  • Heces claras (o blanquecinas).

Otras situaciones en que puede ser necesario realizar un análisis de GOT / GPT: alcoholismo, obesidad, diabetes, sospecha de hepatitis, uso de medicamentos que pueden traer daño al hígado e histórico familiar de enfermedades hepáticas.

Diagnóstico

En la mayoría de los casos, GOT y GPT altos son una condición temporal y no son indicativos de problemas crónicos en el hígado.

Sin embargo, el médico podrá hacer el diagnóstico de enfermedad hepática combinando el resultado de los análisis de las transaminasas con el histórico de síntomas y el uso de medicamentos que puedan estar afectando las funciones del hígado.

En algunos casos, se pueden solicitar análisis de fosfatasa alcalina (FA) y gamma GT (GGT), dos enzimas que se elevan en la circulación cuando hay una lesión de las vías biliares.

Otros análisis utilizados para verificar la función hepática: bilirrubina, albúmina, TAP (TP), glucosa sérica, LDH, 5’nucleotidasa y prueba de coagulación.

¿Qué puede causar GOT y GPT altos?

Niveles de GOT y GPT altos pueden ser indicativos de:

  • Hepatitis virales;
  • Cirrosis;
  • Abuso de bebidas alcohólicas;
  • Hepatitis medicamentosa (lesión en el hígado causada por medicamentos como el paracetamol);
  • Isquemia (deficiencia en el flujo de sangre al hígado);
  • Cáncer de hígado;
  • Lesiones musculares;
  • Infarto;
  • Insuficiencia cardíaca;
  • Esteatosis hepática (“grasa en el hígado”);
  • Enfermedad celíaca (daños en el intestino delgado causados por el gluten);
  • Hipotiroidismo;
  • Mononucleosis;
  • Pancreatitis.

Qué hacer

El tratamiento dependerá de lo que causó los niveles de GOT y GPT altos. Si el médico diagnostica el problema como esteatosis hepática o síndrome metabólico, recibirás una recomendación para cambiar el estilo de vida.

– Tratamiento medicamentoso:

  • Corticosteroides y pentoxifilina pueden reducir la inflamación del hígado;
  • Ácido ursodesoxicólico desacelera la progresión de la cirrosis biliar;
  • Medicamentos antivirales pueden bajar el GOT y GPT altos si estos han sido causados por la hepatitis C;
  • Antibióticos se utilizan en el tratamiento de la cirrosis y otros problemas hepáticos causados por infecciones.

– Cambio de Hábitos

El primer paso para bajar GOT y GPT altos es interrumpir el uso de alcohol y cigarrillo. Incluso si todavía estás investigando la causa del cambio en los análisis, dejar de beber y fumar (el cigarrillo contiene toxinas como el amoníaco y la nicotina) aliviará inmediatamente el estrés en el hígado.

Enseguida, el médico podrá orientarte a seguir temporalmente una dieta con bajo contenido de proteína. Este cambio en la alimentación reducirá el riesgo de que las toxinas se acumulen en el cuerpo por la incapacidad del hígado de procesar los subproductos de la digestión de proteínas.

Además de las proteínas, las grasas (porque elevan los índices de colesterol y dificultan el procesamiento de nutrientes) y el sodio (que favorece la retención de líquidos en el hígado) también deben ser consumidos con moderación en la dieta para bajar GOT y GPT altos.

Por último, si el médico sospecha que tienes síndrome metabólico, puede ser necesario perder peso y reducir los índices de colesterol.

Consejo

Además de seguir las orientaciones médicas, practicar ejercicios y mantener una alimentación con muchas verduras y legumbres también colabora para la salud del hígado.

Mientras que la actividad física estimula la liberación de toxinas a través de la sudoración, los vegetales (sobre todo aquellos con gran potencial desintoxicante, como las verduras oscuras) estimulan la excreción de las toxinas a través del tracto digestivo.

Es importante recordar que las frutas, verduras y legumbres contienen nutrientes esenciales para promover la formación de nuevas células y mejorar la respuesta del cuerpo a los daños hepáticos.

Referencias adicionales:

¿Ya fuiste diagnosticado con GOT y GPT altos alguna vez? ¿Qué tratamiento te ha recomendado el médico? Comenta a continuación.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

Revisión General por Dra. Patricia Leite

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*