¿Los Corticoides Engordan? Efectos Secundarios y Consejos

🕑 18/10/2019

También conocidos como corticosteroides, los corticoides son medicamentos derivados de la hormona cortisol, un tipo de hormona producida naturalmente por nuestro cuerpo. Los medicamentos corticoides se utilizan generalmente en el tratamiento de alergias, inflamaciones crónicas, lesiones deportivas y también para suprimir el sistema inmunológico.

Aunque es muy útil para tratar las condiciones médicas graves, el uso de un medicamento corticoide durante períodos prolongados suele asociarse a algunos efectos secundarios. El acné, la calvicie y la dificultad para dormir son algunos de ellos.

Y además de esos efectos secundarios, ¿será que los corticoides engordan? Primero, vamos a entender cómo actúan los medicamentos corticoides.

¿Qué es corticoide?

Actualmente, los medicamentos corticoides a la venta son versiones sintéticas de la hormona cortisol, pero actúan en el organismo de manera similar a la hormona natural, sólo que con una potencia mayor.

El cortisol también es conocido como la “hormona del estrés”, y es excretado por las glándulas suprarrenales (o adrenales). En términos evolutivos, el cortisol siempre fue una hormona esencial para la supervivencia humana, ya que permitía que nuestro cuerpo estuviera listo para reaccionar a situaciones estresantes, como el ataque de un animal, por ejemplo.

Además de actuar en nuestra respuesta al estrés, el cortisol también es responsable de regular nuestro metabolismo, nuestra función inmunológica y también por reducir las inflamaciones.

Como el corticoide sintético ejerce en nuestro cuerpo la misma función de la hormona natural, también ofrece los mismos efectos secundarios del cortisol, los cuales veremos a continuación.

Tipos

Existe actualmente disponible una gran cantidad de corticoides sintéticos, siendo los más comunes la cortisona, hidrocortisona, prednisona, prednisolona, beta-metasona, dexametasona.

Con la excepción de la hidrocortisona, todos los demás corticoides sintéticos son más potentes que el cortisol naturalmente producido por nuestro cuerpo. Mientras que la prednisolona es de 4 a 5 veces más potente que el cortisol, la beta-metasona llega a ser hasta 30 veces más eficiente que nuestra hormona natural.

Los medicamentos corticoides se pueden presentar en forma de comprimidos, pomadas, colirios, cremas y también en forma de inyección o inhalación. Su uso puede ser tópico, oral, intramuscular, inhalatorio o intravenoso.

Principales indicaciones para el uso del corticoide

Debido a su gran capacidad antiinflamatoria, el corticoide puede ser utilizado para evitar o tratar procesos inflamatorios graves, como algunas lesiones deportivas (fracturas y tendinitis, por ejemplo).

Además, su actuación en el sistema inmunológico también permite que el corticoide sea utilizado para combatir enfermedades autoinmunes.

Condiciones que pueden requerir el uso de corticoides:

  • Asma;
  • Lupus;
  • Enfisema y bronquitis crónica;
  • Alergias;
  • Artritis reumatoide;
  • Psoriasis;
  • Gota;
  • Eczema;
  • Esclerosis múltiple.

Los que tienen deficiencia en la producción de cortisol por la glándula suprarrenal también pueden recibir una indicación médica para utilizar corticoide a fin de restaurar los niveles normales de la hormona.

¿Corticoides Engordan?

Desafortunadamente, sí, el uso prolongado de corticoides engordan, sobre todo en dosis mayores. Y esto ocurre principalmente por cinco razones:

– Acumulación de grasa

En situaciones de estrés, nuestro cuerpo entiende que estamos pasando por un período difícil, y que tal vez no tengamos de alimento disponible para suministrar energía. El cortisol liberado en estas situaciones es responsable entonces por acumular grasa, para garantizar que no falte energía para nuestras funciones. De esta manera, en la presencia de cortisol nuestro metabolismo disminuye y pasamos a acumular casi todo lo que comemos bajo la forma de grasa.

Cuando pasamos a hacer uso de corticoides en mayores cantidades, como es el caso en la utilización de medicamentos corticoides, nuestro organismo pasa a reaccionar de la misma manera, aumentando nuestra reserva de grasa y alterando su distribución por nuestro cuerpo.

– Aumento de los índices de azúcar en la sangre

El corticoide tiene la capacidad de elevar los niveles de glucosa en la sangre, lo que puede alterar el apetito. Cuando los índices de glucosa en la sangre son altos, hay una mayor liberación de insulina, que a su vez saca rápidamente todo el exceso de azúcar en circulación. Cuando hay un exceso de insulina y no hay más azúcar para ser enviado a las células, el cerebro recibe un mensaje para comer más, para que la insulina pueda trabajar. En la práctica, esto significa más hambre, y más hambre = más alimentos = más peso.

– Aumento de la insulina

La insulina es una hormona que se excreta por el páncreas, y su principal función es sacar el azúcar de la sangre y “tirar” dentro de las células, donde se convertirá en energía. El exceso de energía que no se utiliza por las células será almacenado, principalmente, en forma de grasa. Y cuanto más insulina hay, mayor será la acumulación de grasa.

Es decir, los corticoides engordan también por aumentar la liberación de insulina, que a su vez pasa a almacenar más grasa. Otro efecto secundario de la insulina es bloquear la señalización de la leptina, la hormona que avisa al cerebro que ya estamos satisfechos después de una comida. Cuando el cerebro no recibe correctamente la señal de la leptina, tardas en sentirte saciado y continúas comiendo.

– Retención de líquidos

El corticoide está involucrado en el mecanismo de regulación de agua, sodio y otros electrolitos en nuestro cuerpo, y por eso el uso prolongado de medicamentos a base de corticoides puede causar retención de líquidos.

Según una investigación divulgada por la Universidad de California, los corticoides engordan en gran parte debido a la retención de líquidos y aumento en el consumo de calorías.

Factores que influencian

Además de la ganancia de peso, puede haber otros efectos secundarios del corticoide asociados a su uso continuo. La aparición o intensidad de estos efectos está relacionada con:

  • Tipo de medicamento: los corticoides administrados por vía oral son más propensos a causar efectos secundarios que los aplicados a través de inyecciones o inhalación;
  • Dosificación: Cuanto más fuerte es la dosis recomendada por el médico, mayor será la probabilidad de que aparezcan efectos secundarios;
  • Duración del tratamiento: En general, los efectos secundarios del corticoide se agravan cuando el uso es continuo y prolongado. El uso esporádico (para tratar crisis agudas, por ejemplo) ofrece menos riesgos de efectos secundarios.

Principales efectos secundarios del corticoide

  • Aumento de la presión arterial;
  • Osteoporosis;
  • Insuficiencia de la glándula suprarrenal;
  • Catarata;
  • Úlcera;
  • Trastornos del humor;
  • Hiperglucemia;
  • Mayor riesgo de infecciones;
  • Insomnio;
  • Acné;
  • Síndrome de Cushing (condición que altera la redistribución de grasa en la cara);
  • Debilidad muscular.

Y aunque los corticoides inhalables suelen ser mejor tolerados por el organismo que los otros tipos, su uso prolongado puede causar infección fúngica.

Consejos para evitar los efectos secundarios

Aunque no es posible evitar todos los efectos secundarios del corticoide, la buena noticia es que es posible minimizar algunos de ellos, como la ganancia de peso. Ve como:

– Presta atención a tu hambre

Ya vimos que los corticoides engordan principalmente porque aumentan el apetito, haciendo que consumas más calorías que lo normal. Ahora que ya lo sabes, empieza a prestar atención a tu apetito e intenta hacer elecciones más conscientes a la mesa. Un consejo es evitar alimentos calóricos y poco nutritivos, como es el caso de los dulces y los carbohidratos refinados.

Da preferencia a los alimentos que te mantendrá saciado por más tiempo y que son menos calóricos (legumbres, frutas, proteína magra).

– Haz actividad física

Como los corticoides engordan al alterar el metabolismo y aumentar el apetito, es importante que te muevas más para evitar la ganancia de peso. Puede ser caminata, natación, bicicleta, yoga. Puede ser cualquier actividad, aunque sea ligera, ya que hacer algo es mejor que no hacer nada.

Tal vez has necesitado hacer uso del corticoide exactamente debido a una inflamación causada durante la práctica de ejercicios. Aunque este sea tu caso, intenta encontrar otra actividad que no tenga impacto en el área lesionada, o que puedas hacer sin mayores riesgos para la salud.

Habla con tu médico acerca de qué actividades están liberadas para ti.

– Reduce la hinchazón

Una alimentación con poco sodio y bastante potasio puede ayudarte a disminuir la retención de líquidos causada por el uso de corticoides. Intenta limitar tu consumo de sodio a un máximo de dos gramos al día, incluyendo la sal que ya viene junto con algunos alimentos industrializados.

Para obtener más potasio en tu dieta, consume más verduras oscuras, calabaza, frijoles blancos, aguacate y champiñón.

– Consume más calcio

Es importante aumentar el consumo de calcio durante un tratamiento largo con corticoides, ya que causa la pérdida de masa ósea. Incluye más productos lácteos magros, nueces, sardinas y algas marinas en tu dieta para combatir el efecto secundario del corticoide sobre los huesos.

– Relájate

El corticoide puede causar insomnio, entonces es importante incorporar actividades que te ayuden a calmarte y también a dormir mejor por la noche. Estiramiento, caminata moderada, yoga y meditación son algunos ejemplos de actividades que calman y pueden contribuir a una mejor noche de sueño.

Y, además de mejorar el sueño, estas actividades ayudan a disminuir la ansiedad y pueden contribuir a un mejor control del apetito.

Si ya tienes dificultad para dormir, habla con tu médico acerca de la posibilidad de hacer uso del medicamento corticoide por la mañana.

Consideraciones finales

No es porque sabes que los corticoides engordan que esto te permite colocar toda la culpa en el remedio y lavar las manos de responsabilidades personales y empezar a comer de todo. Lo que debes hacer es estar consciente de tus actitudes e intentar de modificarlas si no quieres ganar peso mientras estés utilizando el corticoide.

Mantén un diario con todo lo que comes o bebes durante el día, ya que así será más fácil identificar exageraciones. Intenta alimentarte cada tres horas, para evitar comer demasiado en la próxima comida. Y cada vez que sientes hambre y sabes que está exagerada, respira profundamente, bebe un vaso de agua y distráete haciendo otra cosa. Si el hambre es incontrolable, opta por una fruta o ensalada. Si no deseas ninguno de los dos, entonces probablemente no es hambre.

Referencias adicionales:

¿Ya hiciste uso de un medicamento de estos, y comprobaste durante el uso que realmente los corticoides engordan? ¿Cuánto fue tu ganancia de peso, y cómo lidiaste con eso? ¡Comenta a continuación!

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