Pólipo en la Vesícula – Qué es, Síntomas y Tratamiento

La vesícula biliar es un órgano de nuestro cuerpo que tiene un formato similar a una pera y es responsable del almacenamiento de bilis, grasa, colesterol y fluidos. Podemos comparar la vesícula con un tipo de depósito que acomoda la bilis cuando la sustancia no se está utilizando para la digestión.

Cuando nos alimentamos, se libera la hormona colecistoquinina, señalando a la vesícula biliar para que pueda secretar la bilis en el intestino delgado. A partir de ahí, se activa, ayudando en la rotura de las grasas de los alimentos y esto permite que los nutrientes sean absorbidos a través del torrente sanguíneo.

Sin embargo, puede ocurrir un pequeño crecimiento anormal llamado pólipo, y cree, es muy común. Aunque la mayoría no sea motivo de preocupación, en algunos casos el pólipo en la vesícula puede ser canceroso.

Pólipo en la vesícula – ¿Qué es?

El pólipo es un crecimiento anormal de tejido que se proyecta de la pared de la vesícula biliar hacia el interior. Se puede definir como un pólipo benigno, cuyo tipo más común es un adenoma, los pseudo pólipos, que consisten en depósitos de colesterol en las paredes de la vesícula, con o sin inflamación, llamados colesterolosa o adenomioma, respectivamente, y la lesión cancerosa denominada adenocarcinoma.

Simplificando, el pólipo en la vesícula es una alteración que puede ser maligna, pero en aproximadamente 95% de los casos es benigna.

Un análisis del tamaño del pólipo es una forma de diagnosticar su procedencia. En general, si es menor que 1 centímetro (aproximadamente 10 milímetros) es probable que no sea canceroso. Los pólipos mayores de 1 centímetro son más propensos a ser malignos o cambiar con el paso del tiempo. Se estima que, para este tamaño, las posibilidades de contener células cancerosas son de 46% a 70%. Los mayores de 18 mm de diámetro pueden representar un riesgo alto y se necesitan investigar rápidamente para diagnosticar si son cancerosos.

Es importante mencionar que sólo 5% de los pólipos de la vesícula son malignos.

Síntomas

Los pólipos de la vesícula biliar generalmente no causan ningún síntoma, pero algunas personas que sufren con este problema reportan que algunas incomodidades pueden ser presentes.

  1. El pólipo en la vesícula causa dolor. Generalmente, los pacientes reportan dolor en el hipocondrio, es decir, en la parte derecha del  abdomen superior. Pero suele ser ocasional y no frecuente.
  2. Presencia de náuseas.
  3. Vómitos.

Diagnóstico de pólipos de la vesícula biliar

El hecho de que los pólipos, en la mayoría de las veces, sean asintomáticos hace que se encuentren después de exámenes como la colecistectomía o los exámenes por imágenes realizados para diagnosticar otros problemas.

Sin embargo, si existe una preocupación acerca del problema, se pueden hacer algunos exámenes para diagnosticar la presencia y el tamaño del pólipo en la vesícula. Generalmente, se realiza una ecografía abdominal o una endoscopia.

Todavía no existe una definición exacta de la causa de los pólipos, ya que los estudios no son concluyentes y no relacionan posibles factores como edad, sexo, condición médica, obesidad e incluso  diabetes con su aparición. Existe una asociación remota con el metabolismo de las grasas y la genética familiar, pero aún no se realizó ninguna comprobación.

Tratamiento

El tratamiento para los pólipos suele definirse de acuerdo con su tamaño, porque como vimos, esta condición define si es un pólipo maligno o benigno y esta cuestión será decisiva para el tratamiento. Ve a continuación:

– Pólipos de menos de 1 centímetro de diámetro

Como los pólipos de menos de 1 centímetro difícilmente son  cancerosos, tu médico podrá solicitar exámenes para descartar cualquier posibilidad. El primer examen solicitado suele ser una ecografía abdominal, pero una endoscopía también se puede recomendar.

Los exámenes traerán imágenes precisas para definir el diagnóstico, pero la buena noticia es que los pólipos de este tamaño difícilmente necesitan tratamiento. Por ejemplo, no se recomienda que los pólipos de menos de 0,5 cm se traten con la extracción de la vesícula biliar, ya que el hecho de ser demasiado pequeños reduce el riesgo de cáncer a casi cero, o extremadamente raro.

Un estudio de seguimiento de lesiones polipoides de la vesícula biliar menores de 10 mm se realizó con 111 pacientes. De este total, 27 se sometieron a colecistectomía, que es la extracción de la vesícula biliar, y los demás no. De los pacientes que no se sometieron a la cirugía, 50% permaneció con los pólipos de tamaño similar al diagnosticado, 26,5% aumentó en número y tamaño y 23,5% encogió o desapareció. Esto significa que en algunos casos los pólipos en la vesícula pueden desaparecer.

– Pólipos de más de 1 centímetro

El examen de imagen será capaz de definir el tamaño aproximado para que el médico pueda recomendar el tratamiento adecuado. Generalmente, los pólipos de menos de 1,5 centímetros se monitorean cada tres o seis meses durante un máximo de dos años para controlar una posible evolución. Después de este tiempo, el seguimiento se puede suspender si no hay cambios.

Los pólipos de más de 1,5 centímetros se consideran más propensos a ser o convertirse en cáncer. En tales casos, el médico puede recomendar la cirugía de extracción de la vesícula, pero, por supuesto, la recomendación quirúrgica siempre será ponderada, ya que el médico deberá considerar los riesgos potenciales del procedimiento y si existe la posibilidad de desarrollar cáncer o no.

Tener en cuenta el riesgo general y el monitoreo cuidadoso de los pólipos puede ser un recurso efectivo para preservar la salud del paciente.

– Pólipos cancerosos

Si el pólipo se diagnostica con características malignas, la extracción de la vesícula biliar será la opción para tratar el problema.

La extracción de la vesícula biliar generalmente se realiza a través de laparoscopia. Este es el tipo de cirugía más común para este propósito y se conoce como colecistectomía laparoscópica.

Generalmente, ese es un procedimiento que se considera seguro, pero los principales riesgos relacionados implican una reacción alérgica o adversa a la anestesia o medicamentos, posible sangrado, formación de coágulos sanguíneos, algún daño en los vasos sanguíneos, latidos cardíacos rápidos, riesgo de infección, lesión del ducto biliar, hígado o intestino delgado o pancreatitis.

Aunque algo así pueda suceder, el índice de complicaciones suele estar entre 0,5 y 6%. Para minimizar cualquier posible complicación, tu médico deberá solicitar exámenes pre-quirúrgicos para verificar todos los aspectos necesarios.

Durante el procedimiento, el cirujano hace cuatro pequeñas incisiones en el abdomen y usa estos orificios para insertar un tubo con una pequeña cámara iluminada. A partir de ahí, se insertan otras herramientas y se infla el abdomen con gas para que el cirujano tenga espacio para trabajar. Entonces, se extrae la vesícula.

Se observan otros aspectos para asegurarse de que no haya ningún otro problema y después de eso, se cierran los accesos y finaliza el procedimiento.

Remedios caseros para el tratamiento de pólipos benignos

Los tratamientos caseros para los pólipos no tienen mucho apoyo de los médicos, pero muchas personas optan por ellos para aliviar los casos benignos. Generalmente incluyen:

  • Enemas con agua tibia.
  • Compresas calientes aplicadas a la región donde se encuentra el órgano.
  • Beber jugo de peras o ingerirlas enteras.
  • Tomar aceite de oliva no refinado en ayuno.
  • Beber jugo de remolacha o comer el alimento.

Algunas personas también incluyen formas preventivas naturales para evitar la aparición de pólipos en la vesícula. Ve a continuación:

  • Evitar la ingesta de alimentos fritos o alimentos que contengan grasas perjudiciales y alimentos procesados.
  • Evitar el consumo de productos lácteos enteros.
  • No tomar bebidas carbonatadas.
  • Aumentar la ingesta de frutas y legumbres en la dieta.
  • Ingerir alimentos que contengan ácidos grasos omega 3.
  • Consumir jengibre y azafrán.

Extracción de la vesícula biliar. ¿Es posible vivir sin ella?

Es posible vivir sin la vesícula biliar, pero será necesario hacer algunos cambios en el estilo de vida y los hábitos alimentarios para no notar grandes diferencias en el día a día.

Después de su extracción, el cuerpo queda sin un órgano para recoger la bilis, entonces el hígado va a liberarla directamente en el intestino delgado para digerir los alimentos. Sin embargo, si se ingiere una gran cantidad de grasa o alimentos ricos en fibras, el cuerpo tendrá más dificultades para digerir, lo que suele causar gases, hinchazón y posiblemente diarrea. Ve a continuación los cambios necesarios en la dieta:

Paso 1: Limita el consumo de grasa

Es fundamental limitar la ingesta de alimentos que contienen más de 3 gramos de grasa en una sola porción. Un nuevo hábito que se deberá insertar en tu rutina es leer las etiquetas de los alimentos, especialmente de las carnes procesadas, productos lácteos, salsas y coberturas, ya que estos suelen tener mucho más grasa de lo que pensamos.

Además, algunos alimentos se deben consumir moderadamente, como chorizos, carne, alimentos fritos, leche entera, yogur o queso, maní, canola o aceite de oliva.

Las grasas deben representar sólo 30% de tu dieta, entonces si estás acostumbrado a consumir los alimentos mencionados, intenta cambiar por versiones bajas en grasas.

Paso 2: Come pequeñas porciones a lo largo del día

Haz una planificación para comer al menos seis comidas al día. Intenta equilibrar para que cada una tenga un promedio de 300 o 400 calorías. Tus platos deben contener carnes magras, pescado, pollo sin piel u otras proteínas, además de porciones de frutas y legumbres. Esa distribución de porciones es importante porque tu hígado no produce suficiente bilis para digerir de manera efectiva grandes cantidades de alimentos.

Paso 3: Reduce el consumo de fibras

La ingesta de fibras debe ser menor si acabaste de realizar la extracción de la vesícula. A medida que avanza tu recuperación, puedes aumentar gradualmente tus porciones, lo que te permitirá monitorear cómo reaccionará tu cuerpo. Algunos alimentos ricos en fibras son brócoli, coliflor, repollo, frijoles, nueces, pan integral y los cereales ricos en fibras. 

Paso 4: Evita alimentos que contengan cafeína

La cafeína está presente en el café, algunos tipos de té y gaseosas. Este tipo de alimento suele aumentar la incidencia de gases, dolor abdominal e hinchazón después que extraes la vesícula. Los alimentos con cafeína condicionan el cuerpo a aumentar la producción de ácido en el estómago y esto puede vaciarlo más rápido de lo normal, liberando los alimentos a los intestinos, que ya no tienen suficiente bilis para ayudar en una digestión efectiva.

Así como las fibras, el consumo de cafeína se debe reducir, pero podrás incluir gradualmente cantidades mayores.

El pólipo en la vesícula biliar es muy común y, afortunadamente, la mayoría de las veces es benigno. Porque son asintomáticos, generalmente el descubrimiento de los pólipos se hace cuando se realizan exámenes para identificar otros problemas.

Si fuiste diagnosticado con pólipo en la vesícula biliar, busca determinar con tu médico el mejor tratamiento para tu caso. Si se recomienda la cirugía para eliminar el problema, quédate tranquilo, ya que es posible mantener una vida normal después de la extracción de la vesícula, sólo no te olvides que los cambios en tu alimentación serán necesarios para que tu cuerpo funcione correctamente, sin causar incomodidades como hinchazón, gases y diarrea.

Referencias adicionales:

¿Ya fuiste diagnosticado con un pólipo en la vesícula? ¿Qué tamaño era? ¿Tu médico indicó que era maligno o benigno? ¡Comenta a continuación!

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